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Rachield - ¡Maldito seas por los dioses Lord ToroAzul!, he perdido a doce buenos hombres y no he conseguido nada... ¡NADA!. ToroAzul - Te advertí que no es fácil buscar un... sentimiento. Rachield - NO , es un objeto es físico y será mio.. ¡MIO!. ToroAzul - Tranquilízate, quieres que todos sepan nuestro secreto...? Rachield - (susurrando) Cuéntamelo otra vez, necesito saber. ToroAzul - Necesitas poder y no lo hallarás en mis historias. Rachield - (amenazante) Háblame del corazón de O'rez. ToroAzul - ... Hace mucho tiempo nació un hombre, Lord O'rez se hizo llamar, estaba más allá de nuestra simple realidad, él veia, comprendía, SENTIA más allá de donde podemos comprender... ¿bien? , ¿mal? eran conceptos demasido simples para él. Pronto sintió la punzante daga del dolor, incomprendido y rechazado por nuestra patética sociedad encontró aliados en el silencio y las sombras, asi apartado de todo aquello que prometen los dioses sin haber cometido delito alguno y perdido en su inmensa soledad encontró lo más buscado... Rachield - EL PODER , canalizó el poder del oscuro, puente hacia todo mal. ToroAzul - Miró al dolor a la cara y se maravilló de su desperdiciado poder. Aprendió a guardar en lo más profundo de su ser cada insulto, cada traición... Absorbió todo mal arrojado contra él sin que le dañase y lo canalizó hasta su interior. En los momentos en que era derrotado invocaba aquel poder, recordaba el dolor, la ira y la sed de venganza y estas en vez de provocarles el menor dolor, le daban renovadas fuerzas para levantarse y vencer. Rachield - Una fuente de energía inagotable... pero cómo pudo vivir así, recordando... debería haberse vuelto loco, eso es vivir la muerte... tanto dolor. ToroAzul - Él era frío y calculador, tardó décadas en reunir aquel poder, el
dolor era el aire que le alimentaba y el infierno era su hogar... un cálido hogar. Y sólo quien se traiciona a si mismo pierde la
cordura, esta no abandona al que Rachield - Pero estaba loco, nadie en su sano juicio podría hacer lo que hizo. ToroAzul - Llamas loco al que no se arrodilla ante tu sociedad, ante vuestra lógica, pero él no estaba loco, creó su propio código ético mas allá de nuestra comprensión, se replanteó sus propios conceptos del bien y del mal y fue uno consigo mismo. Rachield - ¿A qué te refieres con uno mismo? ToroAzul - Se miró a si mismo, se comprendió y se ordenó... VENCIÓ. Rachield - Vale, vale deja tu filosofía barata a un lado, él murió y ese poder no lo acompañó como él esperaba, se quedó en su negro corazón, EL CORAZON DE O´REZ, dónde está, ¿dónde esta ese poder?. ToroAzul - Lejos de ti esta aún pero nada que el tiempo no pueda subsanar. Rachield - ME JURASTE AYUDARME A ENCONTRARLO. (tembloroso) te di mi alma por él. ToroAzul - Y has empezado a tenerlo... Rachield - (Levantándose) ¿A QUÉ TE REFIERES? ¡SABANDIJA! ToroAzul - (Sonriendo) A tus doce amigos. Rachield - ¿Qué dices?... (mirando por el ventanal) ¿Qué es aquello que arde en el pueblo? ToroAzul - Es tu casa... (burlón) y tu familia... una pena, me encantaba la forma de suplicar de tu mujer por vuestros hijos... era una mujer valiente, le di una muerte digna, lenta y dolorosa, después de acabar con tus hijos, claro. Razield - No... NO... ¡NOOOOOOO!... ¡MALDITOOOOO! ToroAZul - Eso es, siente el poder, la ira... jajaja, tal vez al final encuentres el O'rez. |