Zulissha
RAZA: Humana
SEXO: Femenino OFICIO: Guerrera Amazona Zulissha es una guerrera amazona, hija del pueblo de Capadocia. Fue amiga y admiradora de Sheenna desde la niñez y es feliz por el reciente reencuentro con ella en el reino de medievo, recientemente se ha alistado al ejército de Tierra en el Bosque de MingShu. Zulissha salió de Capadocia hace muchas lunas ya, siendo incapaz de soportar el severo régimen de la reina Oiorpata, buscaba libertad, su único sueño, y lograr encontrar un lugar donde sentirse querida, respetada y libre. Cruzó muchas tierras librando grandes batallas, tanto por subsistir como por riquezas, las cuales no valoraba pero sabía que le ayudarían en su propósito de seguir vagando en busca de su reino soñado. Fue cazadora a sueldo en otros reinos, siendo pagada tanto con estancia y alimento como con un harén de bellas y dulces damas, burlándose el rey de ella, pensando que como era ruda y salvaje, debería comportarse como un guerrero y por tanto poseer a sus propias sumisas. Zulissha, si por algo se caracteriza, es por ser dura de mollera y empecinada en cumplir tantas pruebas como le sean propuestas. Así pues, sabiendo que lo mejor era no pedir vástago alguno, ya que tras obtener sexo de él lo mataría como es ritual en las costumbres de las amazonas, prefirió optar por sobrellevar esa prueba, conviviendo con las atractivas y dulces damas todo un año de su estancia en dicho reino. Zulissha se comenzó a sentir atraída por las damas, ya que eran el único cariño que había recibido en mucho tiempo. Pero en el fondo sabía que su destino sería fecundar con un varón, cosa a la que rehusaba siempre por miedo a no sentirse libre durante el embarazo. Así pues la guerrera jamás ha estado en brazos de varón alguno, en parte porque, a pesar de su gran belleza, ninguno de ellos se atreve a conquistarla, temiéndola siempre al ver su enorme y atlética figura de amazona además claro está, de su comportamiento. Es por todo ello que la guerrera ya comienza a dudar si alguna vez se sentirá atraída por un varón y, si no es así, mayor trabajo le costará procrear para seguir su estirpe... |