En un reino olvidado, una reina olvidada dio a luz una niña maldita. La reina había sido mordida por un vampiro antes de que la niña viera la luz de la vida, tal hecho dejo marca en la pequeña princesa.
Una niña que creció con los demás niños de un pueblo, tras la supuesta muerte de su madre, hasta llegar a los 5 años todo era normal. Pero a esa edad la aldea fue atacada por bandidos y seres de razas varias, las mujeres fueron violadas y quemadas, los niños mutilados y los hombres murieron intentando defender a los suyos. Ríos de sangre bañaron la tierra, sangre que llegó a las manos de la pequeña. Con cierta curiosidad se llevó las manos a los labios y en ella despertó la sed hacia el preciado líquido. Sus ojos se volvieron rojos durante un tiempo y en su boca crecieron pequeños colmillos. Miró a los bandidos que quedaban con vida y poco lo pensó. Se lanzó hacia ellos y empezó a segar la vida de todo aquel que caía en sus manos. Los que no morían por la espada morían por la fuerza sobrenatural y los colmillos que la pequeña de origen élfico poseía. También iba con una espada para asegurarse de acabar con todo el que se cruzaba en su camino, hasta hubo momentos en que no podía distinguir amigo de enemigo y tan sólo mataba y bebía. Bebía con ansias lasangre que le otorgaba placer con su dulce sabor de esos hombres a los que dejaba muertos con tan sólo dos marcas en el cuello.
Esa noche todo cambió para ella, se quedó completamente sola, pero ya sabía cómo defenderse. Hacia el amanecer pudo ver cómo había quedado el pueblo, lleno de muertos por todas partes. No derramó una sola lágrima por los que un día había querido. Dejó ese pueblo y se adentró al bosque más cercano, nunca volvió a sonreír, nunca volvió a sentir aprecio por nadie, su corazón poco a poco se fue congelando, fue creando un muro de hielo para que ningún sentimiento pudiese entrar en él.
No tenía necesidad de la sangre para vivir, como los vampiros normales, mas el sabor del líquido le atraía tanto que siempre quería más.
Poco a poco fue creciendo y como una joven adolescente dejó el bosque en el que estaba para conocer mundo. Por su condición pocos le han aceptado así que intenta esconderlo.
Siempre va acompañada por 7 dragones, el más grande de ellos, Dareon, es un dragón rojo que intenta evitar que la elfa deba pelear si tiene algún problema, siempre la vigila desde lo alto.
Con el tiempo Kerianseray llegó al Bosque de MingShudonde se quedó, pues le pareció un lugar tranquilo.