

Sus primeros trabajos
fueron como ladrona, durante los cuales llegó al bosque de Sherwood una noche,
después de mucho viajar, y en él se quedó durante un tiempo. Allí conoció a
Andune, un herrero establecido en el bosque, y a Siberian, hombre aventurero que
se enamoró de la dama. Ella no estaba interesada en él, pero Siberian no se
rindió, y siguió insistiendo.
En uno de sus trabajos fue sorprendida y apresada; un mensajero enviado al
bosque por ^Isilme^ les comunicó a los dos hombres de lo que le había ocurrido,
y los dos fueron a liberarla, pero Siberian se adelantó, sacándola de la cárcel.
Ella se lo agradeció, dándose cuenta de que realmente lo amaba, marchándose con
él. Tras mucho tiempo, se casaron, y para mayor felicidad, tuvieron un hijo al
que llamaron Roudy.
Dicen que los amores entre elfos y humanos suelen acabar en tragedia, pero tras
muchos años de separación, por circunstancias poco agradables, en los que ella
abandonó su trabajo como ladrona, Siberian e ^Isilme^ volvieron a reunirse, y él
se la llevó al Castillo de los sueños, donde volvió a ver a su hijo, que ya era
un muchacho de 11 años, aspirante a caballero.
Ahora ^Isilme^ espera un nuevo bebé, una niña a la que se ansía con mucha
ilusión, y a la que se nombrará ^Isolda^.